Para los que queremos probar Linux en nuestras máquinas con Windows, pero no queremos modificar en profundidad nuestro ordenador, hay una magnífica alternativa. Esta consiste en virtualizar una máquina linux que se ejecutará como una aplicación más de nuestro ordenador.
Para ello necesitaremos VirtualBox, descargable desde aquí.
Descarga



Descargaremos tanto el instalador como el «VirtualBox Extension Pack», que nos permite usar de forma más eficiente los recursos de nuestra máquina física y nuestra máquina virtualizada.
Instalación
Una vez descargados estos programas en nuestra máquina, solo debemos seguir los pasos del instalador:









Una vez instalado, se nos abrirá por primera vez el programa VirtualBox, y según nuestro perfil elegimos el usarlo en modo experto o básico:

A continuación, para instalar el «VirtualBox Extension Pack», lo seleccionamos desde el explorador de archivos y nos saldrá un nuevo asistente de instalación:




Lo seguimos y ya tendríamos VirtualBox instalado con el paquete VirtualBox Extension Pack.
Importación de máquina virtual existente
VirtualBox nos permite la posibilidad de importar o exportar nuestras máquinas virtuales para poderlas usar en otros ordenadores. En este caso vamos a centrarnos en la IMPORTACIÓN de una máquina virutalizada, por ejemplo para prácticas de una asignatura en la que nos den ya una preconfigurada.






Seguimos las indicaciones de estas capturas y así podremos importar una máquina virtualizada comprimida en unos minutos.



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